Este blog tiene como propósito compartir contigo pensamientos, historias, opiniones, delirios, ironías y experiencias, por parte de un homínido español, leonés, uropeo y terrícola de 41 años (y creciendo), con historial vital peculiar. Mente inquieta, currante como pocos, ex-empresario sin desearlo, novelista debutante. Tu opinión y participación, tu comentario, da sentido a estas líneas. OJO ALÉRGENOS: Puede haber trazas de contenidos irónicos, dobles sentidos y otras lindezas.
Aclaraciones :
Por decisión propia del autor del blog, uséase yo, procuraré no poner enlaces ni fotografías. Si alguna vez lo hiciera, será foto con derecho de autor, que seré yo... Que luego viene el coco y nos cruje. Previsión, mi pequeño saltamontes, previsión.
sábado, 16 de agosto de 2014
EN LA BUENA DIRECCIÓN
Si, lo reconozco. Te echaba de menos. Siempre hemos sabido que tu y yo formamos un equipo genial. Lamento haberte tenido tanto tiempo abandonado. En compensación y por ser agosto ( ¿? ), nos echaremos al polvo del camino y caminaremos. Como antaño. Como siempre.
Todos los caminos, según el dicho, conducen a Roma. Como curiosidad, cuentan las leyendas que hubo un camino que no iba hacia Roma, sino hacia Castellón. Hoy día no existe tal camino, pero en su lugar, hay un imponente aeropuerto. Se hace camino al andar y se hacen aeropuertos para volar. Creo.
Hace muchos, muchos años, leí un libro juvenil. Un tal Vania, jovenzuelo ruso para más señas, tenía un gran futuro en un lugar muy alejado de su hogar. Una de las pocas ayudas que el joven Vania tenía para llegar a su futuro hogar, era una simple moneda. Cuando el camino se bifurcaba y tenía que tomar una decisión, la moneda, con su incansable juego aleatorio le guiaba bien por los bosques, bien por la estepa, bien por las montañas. A día de hoy, en nuestra sufrida irrealidad española, no existe Vania y no existe moneda rusa, pero en su lugar tenemos por doquier, mensajeros celestiales que nos anuncian la buena nueva de este año :
VAMOS EN LA BUENA DIRECCIÓN.
Que me aspen si adivino quien va en esa buena dirección, como va y con quien. Y sobre todo, a que país se va a ir, por aquello de acompañarle, si queda hueco. Si la dirección correcta es vender a trocitos España, lo estamos haciendo cojonudamente. Y de venderla, al extranjero, que es el que tiene parné. Aclárennos si esa dirección es la misma que lleva la cabeza del avestruz en determinadas ocasiones. La dirección esa no será mirando Al Tarajal, a los comedores de Cáritas, a los deshauciados, a los detenidos por manifestarse pacíficamente.
He creído escuchar en algún telediario o rollo similar, el siguiente dato: el 36 % de los conductores a los que se les ha sometido a pruebas de drogas y/o alcohol, han dado positivo. El 36 %. Me pregunto cual sería el porcentaje si sometiéramos a los políticos en el Congreso a esos test, por aquello de la responsabilidad ciudadana. Casi mejor no hacerlo, no es necesario. Solo hay que ver como marcha el país y sus bolsillos.
He oído a algunas gentes que Podemos, pero no se muy bien que es lo que podemos. Las próximas generales, las risas. Voy comprando billete.
- Disculpe, aún no me ha dicho el lugar de destino de su viaje.
- Es que no sé hacia donde es.
- Necesito un destino...
- Solamente quiero ir en la buena dirección...
- Estás de cojones, campeón.
POL @IrrealidadByPol en tu TL
sábado, 15 de marzo de 2014
DESOBEDIENCIA CIVIL
Desobediencia civil. Ese concepto. Viene a querer decir, que si un pueblo es pisoteado, robado, deshumanizado, arruinado, ignorado, saqueado por personajes disfrazados de políticos, de consejeros, de presidentes de, acosado por instituciones que en absoluto tienen nada que decir ( a priori ) sobre la vida ciudadana de un determinado país ( véase FMI, Goldmans, Moodys y mierdeces varias ), si todas esas situaciones se convierten en el día a día de cualquier ciudadano, este tiene derecho a defenderse. Defenderse de todo ello y como pueda, lisa y llanamente.
Este concepto teórico, a la larga, precisa de una puesta en escena, donde el ciudadano afronta una serie de medidas, con el objeto básico de reestablecer una situación vital normal o establecer una nueva, más justa para todos y no solo justa para unos pocos. Para los de siempre, añado.
El caso es, que existen multitud de medidas y ejemplos para proceder, una vez se ha llegado a la conclusión de la necesidad de dicha desobediencia, si a esa conclusión has llegado. Casos evidentes de desobediencia civil los tenemos a nuestro alrededor a diario. Desde el empresario que no da de alta a un trabajador porque considera que el pago de su seguridad social es simplemente un robo, pasando por el tráfico de drogas puro y duro, hasta, por ejemplo, negarse a pagar impuestos.
Desde estas lineas, os daré unas ideas o consejos un poco distintos a los tres antes citados. Alguno de ellos, ni siquiera se pueden considerar como desobediencia civil, estrictamente hablando, puesto que el objeto de las medidas no es incumplir ley alguna, sino más bien ofuscar, perturbar o embrollar alguna situación cotidiana, de manera que, aunque dicha situación salga adelante, lo haga con algunas molestias.
Os contaré el caso de un conocido. Hace unas semanas, coincidí con el por una carretera leonesa. Tras reconocer su coche y antes de adelantarlo, me fijé en algo anormal. Apenas circulaba a unos ochenta kilómetros hora, sin tráfico delante de el y ello me sorprendió. Días después y charlando con el, me explicó que lleva un año haciéndolo por varias razones. Básicamente, me aclaró que estaba parado, sin subsidio y con la nevera vacía. Solo utilizaba el coche para hacer llegar currículums a empresas donde dejan su hoja y su foto encima de un taco de medio metro de otras hojas y fotos. De modo que, cada vez que sale ( obligado ) a la carretera, lo hace a no más de setenta u ochenta kilómetros hora.
¿ Cuales eran sus motivos ? El ahorro de combustible y... la desobediencia civil. Me aclaró que, mientras conduzca por encima del límite mínimo de velocidad que marque la vía por la que circule, puede ir a la velocidad que le plazca. Y que le gusta formar colas, porque, sonreía el, seguramente los que le adelantan a ciento veinte o más, son enchufados, corruptos o empresarios de medio cuello blanco. Además, se encarga de aclararle a cualquiera, que no es sino una forma más de protesta más ante el choricismo social reinante y así lo hace saber a quién tiene a bien escucharlo. Y que no puede ir a Madrid a manifestarse todos los días, por motivos obvios.
Yo, que estas alturas estoy hasta los xxxxxxxx de esta ruina que nos han impuesto, solo por ser un currante de toda la vida sin especiales ansias monetarias, he decidido unirme a el con otras formas más sutiles de desobediencia. Ejemplos: reciclo cristal desde siempre, para regocijo del planeta tierra y de Ecovidrio o similar empresa que se nutre de materia prima gratuita. Pero ahora, dejo las tapas metálicas puestas. No por joder, sino para que contraten gente para seleccionar el material en planta. Reciclo papel desde siempre, pero ahora, por descuido, se me cuelan otros productos como plastificados. Si quieren que me quede en casa, castigado, como cuando era chaval y me portaba mal, pues bien. Pero si no salgo, no salgo, así sean carnavales, semana santa o la fiesta de la vendimia. Y en esas fiestas, que contribuya con el consumo tu tía, la de Cuenca ( un saludo para los conquenses ).
Me obligan a pagar una tasa por basuras, genere o no basura. De modo, que ahora genero el doble de basura si puedo, y si no puedo también. Me obligan a pagar todo tipo de comisiones en el banco. Bien. Cuentas cerradas. Me obligan a una permanencia en mi compañía telefónica. La agoto y me paso de contrato a tarjeta.
Puede que acabe de pinche de cocina en el restaurante chulo de tu barrio, pero te aseguro que si eres uno de los malnacidos que está realmente arruinando este precioso país llamado España, y te veo sentarte en una mesa numerada, te aseguro que ni Alberto Chicote te salva de que tu segundo plato lleve extra de mocos/salivazo regurgitado o que tu pan me lo he pasado por el forro de los mismísimos, literalmente. Puede que tenga que servirte café, unas patatas bravas o un gintonic. No apartes tu mirada de mis manos, o tu estómago lo lamentará.
Puede que vaya a votar ( o no ) en las siguientes elecciones. Pero también puede que si voy, vaya con una camiseta cagándome en la Memocracia española ( http://www.irrealidadperenne.blogspot.com.es/2013/05/memocracia-marcahespana.html ) o que en el sobre de mi voto no haya un voto, sino una representación del estado del país. Quizás, simplemente me dé la vuelta, rompa mi sobre con mi voto, lo arroje al suelo y me vaya. Cada uno, a voluntad.
¿ Ha llegado el momento de la desobediencia civil ? Tu mismo o tu misma. Pero de hacerlo, hacerlo con estilo. Que somos españoles.
- Gran victoria, la que sin sangre se logra. - REFRANERO ESPAÑOL
POL @IrrealidadByPol en tu TL
jueves, 28 de noviembre de 2013
EXCAVANDO : SECRETOS DE LA TIERRA
Sucede que, he pasado gran parte de mi vida excavando. Con diversos útiles o máquinas, en multitud de lugares de la geografía española. Con el tiempo, ya sabes que si vas a ir a cierta zona a trabajar, en según que época del año, lo vas a pasar más o menos mal, en función de la dureza y del tipo de terreno a trabajar.
A lo largo y ancho de mi vida laboral, he desenterrado una cierta variedad de cosas en según que sitios. No siempre fueron cosas valiosas, a veces ni siquiera curiosas. En otras ocasiones han sido cosas valiosas, que mejor no haber encontrado...
Se me antoja, como reflexión previa a contaros alguna anécdota, que excavar, es un poco como la política. Mientras más profundo excaves, más posibilidades tienes de encontrarte algo muy valioso o algo muy desagradable. Creo.
Tengo que revelar, que en ocasiones, los maquinistas de obras públicas somos causantes de una u otra manera, de sucesos que acontecen directamente en las vidas de algunos/as de vosotros/as. En ocasiones. No siempre es culpa directa del maquinista, pero otras veces si. Al realizar una obra, especialmente si es importante, se suelen producir averías involuntarias, de mayor o menor gravedad, en otras obras previamente hechas. Hablo de tuberías de luz, gas, teléfono, ADSL, desagües o canalizaciones de agua, entre otras obras.
Teniendo en cuenta que llevo excavando desde hace más de tres lustros, he recopilado alguna que otra anécdota curiosa. Os contaré alguna.
Allá por el año mil novecientos noventa y ocho, estuve cerca de la localidad palentina de Carrión de los Condes. Todo lo que guardo en mente de aquella plantación chopera fue bueno... hasta que haciendo un hoyo de plantación, comenzaron a salir huesos... que no parecían restos animales...
Llamadas de teléfono, aparición de guardas forestales y guardias civiles fueron todo uno. Se rumoreó que posiblemente era una pequeña fosa común de la guerra civil, pero lo cierto es que no sé en que quedó aquello, pues nos hicieron trasladar las máquinas a otra finca y nada más supimos. Si alguien de la zona recuerda algo de aquello, agradecería información.
Unos años después, fui el causante de una avería tan gorda, que salimos en los periódicos. Ocurrió en la localidad madrileña de San Martín de Valdeiglesias. Mi máquina y yo estábamos excavando en mitad de la localidad, en una calle que estaba siendo completamente restaurada. Además, coincidía que la Vuelta Ciclista a España tenía previsto pasar pocos días después por esa misma calle, dirección a Madrid.
Mi misión era clara. Derriba y carga todo lo que haya en la superficie de la calle, y luego excava ( rebaja ) tantos metros de calle entre dos estacas de madera señalizadoras. Así derribé y cargué a camiones farolas, bancos, árboles, papeleras y todo aquello que dejaron en esa calle. Y excavando, me habían dicho que rompería todo tipo de desagües antiguos y alcantarillas viejas de hormigón. Pero... quedaba una gran sorpresa por descubrir.
Dos días después de comenzar la obra, el cazo de mi máquina topó por un trozo de hormigón. Teniendo en cuenta que en dos días, había arrancado varios desagües antiguos de hormigón, supuse que era otro más. Mi sorpresa al romper el hormigón, al ver salir de el cable y más cables de todos los colores, tamaños y formas. Aviso al encargado y los vecinos que comienzan a salir a la calle. Había alcanzado la línea de teléfono y fibra óptica de la localidad y varias colindantes, que, ironías de las obras, estaba señalizada con otra estaca ¡¡ dos metros por fuera de mi zona de excavación !! La avería duró unos dos días y fue magistralmente reparada por un señor mayor que aguantó incluso un tremendo aguacero bajo un trozo de plástico, mientras unía y reparaba el solo cable por cable. Pido públicamente perdón por aquellas molestias ; )
Otro día os contaré cosas que me sucedieron en una obra muy peculiar que hice hace varios años en Lorca ( Murcia ). Cosas que se encontraron y que yo encontré, y otras anécdotas. Desde aquí aprovecho para mandar un enorme abrazo a todos los que sufrieron ese desdichado terremoto en Lorca. No se os olvida.
Nos leemos,
POL
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domingo, 3 de noviembre de 2013
NOS HAN CAMBIADO LA HORA
Llega este artículo con retraso, lo sé. Pero quizás no, según se mire. Hará unos días ya que nos cambiaron la hora, esa ¿ medida de ahorro ? que dos veces al año nos trastoca el sueño, las comidas y otras cosas.
No es en realidad un problema, teniendo en cuenta como va el discurrir de la vida. Nos han cambiado la hora si, pero una hora de reloj más o una menos, no nos cambia mucho la realidad. Si lees esto desde España, da igual la hora que sea, la realidad sigue siendo la misma. Unos pocos mangonean y roban a la mayor parte y tiro porque me toca. Si en medio de este mangoneo, sigues teniendo trabajo, ahorros y/o algo parecido a una vida normal, eres digno/a de envidia. Si eres de la clase media ( risas ) o de la trabajadora ( más risas aún ), que te voy a contar. Que llega el invierno, el frío y que Dios nos coja confesaos.
Nos han cambiado la hora y el sentío. Somos unos cracks de las exportaciones y el dinero llega al parquet que da gusto. He tenido noticia en los últimos días, acerca de un autónomo que ha logrado obtener un crédito en un Banco. Me dio por contrastar la noticia ( risas ) y resultó ser pariente de cierta duquesa. O que cierta duquesa se ha hecho autónoma para obtener un crédito.
Miren ustedes. Solo en estos días, en este país, una noticia como la anterior, podría tener visos de verosimilitud. Pero no hay más que escuchar cualquier telediario para comprobar que la irrealidad se ha instalado en la normalidad. Y que tragamos. Como benditos, añado. Nos han cambiado la hora.
La minería se muere, no. A la minería la matan. Y las víctimas, las de siempre. Sigamos apretando. Nos cambian las pensiones, la sanidad, la educación, la justicia, el trabajo, la constitución. Y la hora. Nos han cambiado la hora.
Sé que llegará la hora de bostezar, vestirse y recuperar lo que es nuestro. El problema es saber a que hora es el acontecimiento. Y sobre todo, si es con la hora actual, la anterior o la de México.
POL
P.D. 1 - La noticia del párrafo tres es completamente falsa y solamente muestra un hipotético ejemplo de noticia surrealista, pero con visos de realidad. Lamento las posibles confusiones y téngase en cuenta el desfase corporal subproducto del susodicho cambio de hora.
P.D. 2 - Mi más sincero pésame por el desastre reciente a toda la gente del carbón español, en especial a mis paisanos leoneses. Sois orgullo y referente histórico en la memoria de la provincia y del país.
P.D. 3 - ¡¡ Viva México, cabrones !!
No es en realidad un problema, teniendo en cuenta como va el discurrir de la vida. Nos han cambiado la hora si, pero una hora de reloj más o una menos, no nos cambia mucho la realidad. Si lees esto desde España, da igual la hora que sea, la realidad sigue siendo la misma. Unos pocos mangonean y roban a la mayor parte y tiro porque me toca. Si en medio de este mangoneo, sigues teniendo trabajo, ahorros y/o algo parecido a una vida normal, eres digno/a de envidia. Si eres de la clase media ( risas ) o de la trabajadora ( más risas aún ), que te voy a contar. Que llega el invierno, el frío y que Dios nos coja confesaos.
Nos han cambiado la hora y el sentío. Somos unos cracks de las exportaciones y el dinero llega al parquet que da gusto. He tenido noticia en los últimos días, acerca de un autónomo que ha logrado obtener un crédito en un Banco. Me dio por contrastar la noticia ( risas ) y resultó ser pariente de cierta duquesa. O que cierta duquesa se ha hecho autónoma para obtener un crédito.
Miren ustedes. Solo en estos días, en este país, una noticia como la anterior, podría tener visos de verosimilitud. Pero no hay más que escuchar cualquier telediario para comprobar que la irrealidad se ha instalado en la normalidad. Y que tragamos. Como benditos, añado. Nos han cambiado la hora.
La minería se muere, no. A la minería la matan. Y las víctimas, las de siempre. Sigamos apretando. Nos cambian las pensiones, la sanidad, la educación, la justicia, el trabajo, la constitución. Y la hora. Nos han cambiado la hora.
Sé que llegará la hora de bostezar, vestirse y recuperar lo que es nuestro. El problema es saber a que hora es el acontecimiento. Y sobre todo, si es con la hora actual, la anterior o la de México.
POL
P.D. 1 - La noticia del párrafo tres es completamente falsa y solamente muestra un hipotético ejemplo de noticia surrealista, pero con visos de realidad. Lamento las posibles confusiones y téngase en cuenta el desfase corporal subproducto del susodicho cambio de hora.
P.D. 2 - Mi más sincero pésame por el desastre reciente a toda la gente del carbón español, en especial a mis paisanos leoneses. Sois orgullo y referente histórico en la memoria de la provincia y del país.
P.D. 3 - ¡¡ Viva México, cabrones !!
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jueves, 29 de agosto de 2013
Agosto, a tomar por culo
Se acaba Agosto/2013 como empezó. Con España, un país que gira, mercadea y languidece por la absurda inercia de una crisis insufrible para muchos, soportada por otros, enredada entre palabrerías de titular banal, recortes injustos e innecesarios y realidades aplastantes.
El sol nos ha calentado la mollera, pero no preocuparse, que en breve, tendremos cerebros de repuesto. Gareth Bale sigue sin llegar, Neymar ha llegado pero se le espera, Casillas está pero no, Griñán se fue pero no, Chacón nos deja pero solo un ratejo y Kaká quiere irse. Normal. A ver que pinta un brasileño sin trabajo ni prestaciones, en un país que le quita la tarjeta sanitaria. A Rajoy y a Rubalcaba, se les espera, pero pa ná. Absurda inercia.
Gibraltar sigue siendo un incordio, igual que el ABC. Bárcenas está en la cárcel, pero el dinero no está donde debería, en las arcas del Estado. Por no estar, mireusté, que raro, eh, , son los datos de los discos duros. Tachán. Los montes siguen abandonados, ergo hay leña a mansalva, ergo hay incendios. El calor ya no sofoca, pero adormece. De nuevo, no preocuparse, en breve llega Navidad. Y Papá Noel, los putos renos y la madre que los parió.
POL
P.D.1 Quien leches quiere otro cerebro...
P.D.2 Feliz Hanuka
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Resumen
lunes, 5 de agosto de 2013
Escritos ciclistas: Perdido
Lo que hoy os relato, sucedió ya hace varios años. Como algunos de los que me leéis sabéis ya, soy un amante de las bicicletas, aunque por motivos varios, la tengo colgada y acumulando polvo en el cuarto de los buenos recuerdos.
Desde chavalín, siempre me gustó el mundo de las dos ruedas. Competitivo como soy, siempre quería ir más y más rápido. Mis queridos padres, contando yo unos dieciséis años, me regalaron una bicicleta de carretera Orbea azul y blanca. Aquella bici no era especialmente ligera, ni especialmente profesional, pero para volar sobre el asfalto y subir pequeños puertos de montaña servía. En aquellos años, era común en mi barrio bañezano de Incovasa, ser los líderes de las modas de la chavalería. Cosa que poníamos de moda en nuestro barrio, se ponía de moda en toda la población. Aquellos años, fascinados por el Tour, el Giro y demás, los chavales nos agrupábamos para hacer nuestras propias "vueltas ciclistas", con sus etapas y sus subidas, sus clasificaciones y sus maillots. Todo muy chulo.
Fue en esa época, cuando comencé a atisbar que tenía posibles como ciclista profesional. Era rápido, constante, subía muy bien, contrarelojeaba de vicio y tenía un elevado aguante. De ahí que mi primer paso fuera apuntarme a una peña ciclista y ver que tal iba la cosa.
Esta historia, sucede un sábado cualquiera. Era mi primera salida ciclista con la peña y estaba nervioso. Nervioso por varios motivos: no conocía a la mayor parte de la gente con la que iba, llevaba una semana escasa en la peña, todos eran mayores ( yo tenía unos dieciocho años ) y no sabía que ruta exacta haríamos.
El caso es, que desde el local de la peña partimos varios coches y furgonetas con las bicis, repuestos y avituallamiento. En principio y hasta donde yo me había enterado, la ruta era desde el pueblo de La Magdalena hasta La Robla, con el puerto de Aralla ( + - 1.500 mts. ) por el medio. Reseñar que subir este puerto en bicicleta no es ninguna tontería. Unos diez kilómetros de duras subidas y curvas sinuosas, un estado de la calzada manifiestamente mejorable y luego toca bajarlo, con la misma pendiente y estado, más o menos.
Una vez allí, el grupo de ciclistas, compuesto de unas quince personas, salimos a pedalear desde La Magdalena dirección al puerto. El ritmo era bastante bajo a mi parecer, claro que, novato como era no sabía si ese ritmo era el normal de esas rutas o no. El caso es que el grupo comenzó a separarse, pues tres o cuatro compañeros de peña consideraron que el ritmo era muy poco intenso. A ellos me uní, deseoso de un poquito de caña y de calentar piernas. Insisto en que apenas conocía a ningún compañero, clave en toda esta historia. De aquella, los móviles eran tecnología megapuntera, de modo que olvidaos de el.
A poco menos de cinco kilómetros de comenzar a subir el puerto de Aralla, solo quedamos tres compañeros encabezando la expedición y uno de ellos, nos deja en la primera rampa, para coger su cadencia de pedaleo. Miro para atrás y veo que se queda y que el resto de ciclistas hace tiempo que no están a la vista. Opciones: intento subir el puerto fuerte, como el que va delante, o me quedo a ritmo cansino y me espero por el resto. Y si, estimados lectores, ya habréis adivinado que hizo el Tío Pol : tiré mi cuerpecillo delgado y atlético hacia el manillar y me dispuse a coger al compañero "escapado".
Hacia mitad del puerto, le seguía aguantando, pero el cabrito quería guerra. Con más experiencia y cuerpo que yo, este me fue dejando atrás, de forma lenta pero constante. Debo de decir, que dejarme a mi atrás en un puerto de montaña, con la edad que tenía, era cosa complicada. Pero lo hizo. A casi dos kilómetros de acabar el puerto, me había perdido. A todo esto, recordé o quise recordar, que en la charla de antes de salir se había hablado de una parada para comer algo en la cima del puerto. Así que una vez arriba, busqué al compañero que me precedía... pero ni rastro. Esperé unos veinte minutos para dar tiempo al resto a que subieran el puerto. Se me hicieron eternos, y lo peor, que no llegaba nadie arriba.
Situación: yo sabía que teníamos que llegar a La Robla y poco más. Era joven, alocado y tenía ganas de pedalear. Si el compañero ciclista no aparecía en la cima del puerto, era porque había bajado hasta La Robla. Y los demás, ya llegarían. Posiblemente, la decisión sensata era quedarme sentado y esperar. Pero claro, la vida consiste en acumular experiencias ¿ no ? De modo que me subí a la bicicleta y puerto para abajo.
Reseñar que al menos en dos ocasiones estuve a punto de matarme puerto de Aralla abajo. Y es que bajar un puerto de montaña, con demasiadas ganas y sin conocerlo, y dieciocho añitos en el DNI, puede ser contraproducente. Esquivé un par de precipicios antes de calmarme y acabar la bajada tranquilo. Pero... llego a La Robla y... nadie. Ahora el problema comienza a ser peliagudo. Estoy a unos ciento veinte kilómetros de casa, casi la hora de comer, sin comida, dinero ni móvil, llevo perdido más de una hora, no sé donde hemos quedado y no sé hacia donde tengo que ir ahora. De modo que, me vuelvo a sentar en cruce y espero. Y espero casi otra media hora. Nada. Así que me subo a la bicicleta y me dirijo dirección León, por ese pequeño puerto cuesta arriba que pasa pegado a la central térmica y que en coche se sube taaaaaan bien. Ya a diez kilómetros de La Robla, me paro y reflexiono. Tengo hambre, estoy solo y si sigo recto hacia León, me quedarían unos ochenta kilómetros hasta casa. Y tengo que pasar por León, en bici. No me gusta el plan A y elijo el B. El más lógico en mi cabeza, el más duro en las piernas: me vuelvo a La Robla y me dirijo dirección La Magdalena volviendo a subir el puerto de Aralla, por la otra cara.
A todo esto, mi madre recibía una llamada de teléfono, a eso de las cuatro de la tarde ( había salido de casa a la diez de la mañana ) en la que, desde la peña, le preguntaban si yo había vuelto a casa. Imaginaros la cara de mi madre, con su hijo que no aparece por ningún lado. Afortunadamente, y tras una búsqueda de varios coches y furgonetas por toda la provincia, me "encuentran" una hora después, llegando casi a Carrizo de la Ribera, encima de la bici y pedaleando, claro está. Me quedaban unos cuarenta kilómetros para casa.
Resumen: La ruta que se iba a hacer era La Magdalena -La Robla - La Magdalena. Pero desde La Robla, como luego me explicaron, había una carretera de vuelta que no obligaba a subir Aralla otra vez. Total ruta : 60 kilómetros, aprox. Acabé perdido, subiendo tres puertos, sin comer, y haciendo más de cien kilómetros.
Y ahora, el briconsejo ciclistovital de la semana. Si eres joven y te metes en una peña a pedalear, llévate el móvil, bengalas y unos euros. Si te pierdes, al menos comerás algo. ; )
POL
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